24 ago. 2012

Alicia seguía de pie en la última ronda, balbuceaba boleros, nunca soltó la botella, cerraba los ojos y decía quedito “Happy birthday to you, happy birthday Mr. Poet” calé una vez más el humo cannabico golpeaba su cara, no había conejo, no había maravillas, era ella el amor de mi vida que dejé caer en medio de un océano y tenía como final el resto del universo.

Alicia temía salir a la calle sobria o sin mi brazo protector marcado por las agujas, a veces lloraba, otras tantas reía, la demencia bipolar que le marcaba fue lo que logró penetrarme el alma, ella, la noche, la calle, tanto ron que no sabia si era martes o tenía que robar un par de espejos para llegar al viernes, Alicia amaba los viernes y no parecía importarle donde dormir, ni con quien hacerlo… lo importante no es sentirlo sino olvidarlo, pronunciaba después de cada sorbo o cada bocanada.

Alicia una maravilla, Alicia clara,
sabor a coca, hálito de opio,
esencia barata, Alicia amor eclipse,
pasión hojalata, Alicia espasmos,
Alicia demencia suicida,
Alicia ahora, la cara marcada,
la greña pinta, ¡shhhhhh!, callada, callada

Alicia corría presurosa por el adoquín y la lluvia resbalaba a lo largo de su vestido blanco, se detenía de vez en cuando para apretar el tornillo que detenía la hemorragia de su pierna, gritaba en su afán de ser salvada de la oscuridad inaudita que la trataba de alcanzar…

Alicia soñaba con ser mujer y no despojo, domingo por la mañana, la resaca puesta, la carne caliente, las piernas húmedas, Alicia abría los ojos después de 72 horas de estar en el espacio, conocía el vacío de su cama, la pestilente bruma de su cuarto, no paró hasta ponerse de pie, abría un cajón y acariciaba la foto de cuando tenía 7 años, las lagrimas no cesaron hasta que el acido sicodélico volvía a su sistema, ya no quería ser mujer sino volar.

Alicia camina por el bosque de asfalto en busca de una respuesta a la pregunta que jamás pronunció, apedreaba pájaros de acero con piedras parlantes, juraba que su padre era un dios Mesopotámico, un fakir de Arabia discípulo de Jesús, rendía tributo a la muerte por creerse eterna, Alicia comía sal a puños, decía que el mar oleaba en su vientre, dibujaba paisajes promiscuos con el bao en las ventanas Alicia tocaba los espejos, los besaba y en contadas ocasiones le hacia el amor.

Alicia gritaba a la luna y afilaba sus uñas con la mirada perdida en el horizonte:

Luna sórdida romanza,
luna lujuria proterva,
esclava, silencio, silencio,
háblame luna barata, escucha el canto
atiende el ruego, te cambio los ojos,
amante Voyeur, eres tan puta,
silencio, ¡shhhh! silencio,

El semen resbala por la rodilla, Alicia no conoce los pecados, grita, versa, Alicia se unta los labios de acido, se encierra en la bruma, bebe whisky sin parar, las puntas de su cabello apuntan directo a Dios y al cielo, reta su poder por creerse santa, Alicia funde las ganas en sus dedos y se acaricia de forma majestuosa, maúlla, bebe, gime, grita, maúlla, grita, gime, maúlla, explota, silencio, silencio.

Alicia aparece dormida en el olimpo, capital de una ciudad sin ley donde habita el fanatismo a Cristo y el miedo, Alicia cambia su nombre por coca, forra su piel con piel sintética, se mimetiza en la noche,  baila desenfrenada con ritmos cadenciosos, agita las manos a media calle, pincha sus pliegues con heroína barata, mezcla el polvo, Alicia vuelve a explotar y vuela.

No más mariposas, no más té,
No más reina de corazones, no más Alicia…

Alicia sonríe inquieta,
Juega con una pelota,
Acerca sus peones al gato,
Alicia se mira al espejo tiene ya diez años,
Alicia viste siempre de blanco,
Alicia ama a Dios ahora tiene doce.
Alicia crece, odia a sus padres,
ya mancho el vestido de carmín,
Alicia tiene quince se fue de su casa,
Alicia crece, crece, crece, silencio, silencio,
Alicia está dormida en una banca del metro,
Alguien la ha tocado, al despertarse,
Busca bajo su vestido esta desnuda,
Comienza a beber…

Alicia se mira al espejo y escupe su rostro,
Alicia quedó marcada de por vida,
Crack, más crack, Alicia se hace pequeña,
Hachis, Ron, Vodka, Alicia se hace pequeña,
Coca, ácido, aguardiente Alicia casi desaparece.

Silencio, silencio…

Alicia está casi desnuda, recostada en la banqueta, bañada en ajenjo… está por conciliar el sueño… silencio, silencio, Alicia cayó en un agujero del cuál no regresará.

7 ago. 2012

DIBUJANDO

Modelo: Monse
Foto: Marváz


Siempre en busca de sisarte la noche,
decirte entre dientes cuanto existes…

Aparece el furor que me marca verte de silueta negra,
con la candida piel cubriéndote el alma,
comprándome una nueva cruz que no permite concilie sueño alguno,
siempre la temple paciencia de tratar no pensarte,
apareces despacio en delirante vuelo, en el viento del norte,
tendida ante la gravedad que no te acaricia,
el tiempo que no te marca, la divinidad que te crea única,
zigzagueando los muslos amapolas y sativas de mi necesidad diaria,
cada calada es dulce beso siniestro en realidades iracundas,
en tácitos encuentros que no te enteras porque soy demente,
débil caigo en círculos de acuarelas y retratos desgastados.

La boca roja te pertenece por antonomasia, la mía por entrega,
ese ingrato autismo en que te reflejas de pronto ya que no me sabes,
siempre ahí tus manos carburantes inhiestos de pulsiones propias,
cierra los ojos, a lo lejos respira mis movimientos intangibles a tu lado,
parecerá desquicio querer intoxicarme de tu sabia boca,
de tu curvatura lasciva, obedeciendo y tomando como bandera tu oquedad.

Antes de tenderme derrotado en tus senos y extasiado de tu ombligo
permaneceré tan callado que la respiración mía… se fundirá contigo
en un hálito insólito capaz de crear un universo paralelo y adverso,
una tenue melodía será condenada para hacernos perecer en actos inconclusos.

Cierra los ojos mis manos están presentes,
dibujándote y liándote a comprender que esta realidad también te pertenece. 


CUENTA-CUANTOS