24 abr. 2014

COMO GATOS EN EL TEJADO

He venido del mar y llegado aquí para venderlo o romperlo,
para vengar todas las lágrimas que sin culpa ahí yacen,
de algunas soy causa y de otras cómplice culpable.

¿Recuerdas esa última imagen a tu partida, el aroma?
el ambiente bañado en azafranes y melancolía,
el dormitorio cargado hasta la columna de hastío,
el tedio igual que el fastidio de vernos cada mañana,
de soportarnos por las tardes como soledades independientes
y por aquellas noches inexistentes quebrarnos como desiertos,
queriéndonos por accidente, amándonos como enemigos.

Entonces sea que el tiempo clame, que el tiempo se fugue
y nos deje igual de solos, igual de impíos como en principio,
sin esas cartas marcadas ahora rotas en medio de la espalda baja,
o esos versos tiranos a un costado de estos labios sombríos,
esa cobarde elegía que siempre compartimos pero nunca juntos,
aunque hablábamos de amor jamás conocimos más que la palabra,
encontrando sólo por juzgar todo aquello que siempre perdimos.

Como gatos en el tejado, muy propios, muy solos,
sanando con la luz íntima las heridas de ayer,
los sonidos del perdón, las visitas al Edén.

Vámonos ahora, la tormenta está en naufragio
la tragedia ha amainado, el olvido ha olvidado,
no recuerdes la última imagen o mejor recuérdala,

para que no vayas al mar porque más no te pertenece.

21 abr. 2014

ANTES MADRUGADA

Te quiero sin un mañana en esos ojos,
con un desnudos ahora o quedándote cerca,
es esa rara necesidad de tener que respirar,
respirándote, resurgiéndome, refugiándonos,
apenas hablando para dar señales de reserva
rozándonos para que el mundo pare y vuelque
una y otra vez y luego otra delante de nosotros.

Te has preguntado por qué al vernos a los ojos
parece que nada más hubiera y nos tocamos,
(siempre nos tocamos y no importa)

Sin mirarte la mitad que pretendo te ves maldita,
malditamente atractiva, malditamente deliciosa,
y aunque en Dios nunca he creído, creo que tú eres,
de ser cierto llévame contigo que hoy te adoraré,
me perderé privado de sombras en tu haz inmaculado,
y luego otra vez en tu cuerpo de serpiente sin manzana,
pero con la misma dulce tiranía que atado más me ata
una parte de tus pechos otra de tus ojos de avellana
y siendo vil mortal errante, de ti tomaré, de ti comeré,
haré revolución y felonía, olvidaremos el mañana.

Te quiero tal como si hubiera pasado nada,
pero eres siempre ahora, faena, siempre Dios,
te quiero…
sin que se distinga futuro alguno en tu ojos
démonos uno al otro entreguémonos a nosotros
antes que un día más despunte, antes madruga.



16 abr. 2014

Y DESPUÉS QUÉ HACEMOS

Es esa humedad tuya a la que me aferro, tanta gracia,
son esos labios que silencian, que húmedos se saben,
que jamás se tocan si no es con la lengua completa,
que nunca se miran si no es con la línea que yo tengo
y se inmuta cuando a la tuya se presenta, estoy grave,
sediento, incierto, no hay tregua, desquiciemos a la tierra,
el cielo no nos necesita y si es así nos debe esperar.

Ahora asume que de vehemencia estamos hechos,
y que somos furia y queremos arder sin tocar el fuego,
que tanto para el agua y el viento necesarios somos,
y de éter tuyo estamos ebrios, cantando dulces arias,
rindiendo sabio culto a quienes culto desnudos ofrecemos,
desgajemos a bocanadas este mundo que no es tan mundo
ni está tan muerto, siempre que tú y yo nos encontremos.

Tantos hablan del amor de su vida o de tanto tiempo,
prefiero referirme a ti que rijoso te miro y lasciva te quiero,
entre la moral y las costumbres hagamos un decreto,

mandemos ambas a la gran puta, perdámonos en un misterio.

8 abr. 2014

ERES TÚ, SIEMPRE ERES TÚ

Ella con el suave sonido del fin del mundo,
tararea nanas a las mariposas, fija su postura,
encuentra entre Orión y Vergel el sabor prometido,
una caricia rosa se le escapa cerca de la boca,
una fruta mordida le rueda entre las piernas,
yo, observo a su diestra persiguiendo su milagro.

Mira que suerte de batallas rendidas he comprado,
unas al polo otras al costado, deslízate a una duna
que el amor te aguarda, enfermo, rabioso, sinrazón,
disgrega el aroma de esta espera que me ata,
atiende al rugo del calor que pronto me sofoca,
vámonos a donde la deriva suene más a festín
y donde el luto lo llevamos en los ojos, no en la boca.

He andado en las tierras donde el placer existe,
donde la rutina se desmorona y se vuelve acantilado,
en la que un descuido me llevaría al sincope o la derrota,
en esas tierras que se visten de salvajes lirios y auroras
y no hay tiempo capaz que nos engendre en el presente,
hablo de ti, siempre hablo de ti y también lo hago ahora.





3 abr. 2014

SI FUÉRAMOS ENTONCES

Entonces caía la noche y éramos…
los mismos dioses con la misma gana y hambre,
esa de mandar el mundo a la mierda y a la nostalgia,
escondernos pronto para fingir soledad terrenal,
para pensar en vacíos que no existen y vuelcan,
siempre fuimos hermosos, loables, librepensadores.

Hagamos de nosotros una fina estampa del Greco
yo con el rostro deslavado por esa resaca de cuerpos,
tú con la sonrisa silente húmeda, cargada, turgente,
fundemos a la culpa para romperla, para humillarla,
después de todo siempre hemos sido los mismos dioses,
tan valientes como ingenuos, tan dementes y culpables,
magníficos truhanes que de Olimpos y licores se crean,
amaneciendo despacio para no alterar el tiempo.

Erígete como santa, yo te juraré en todo momento,
amante de mi guarda, estigma y compañía,
mira que precoces son las palabras, no te necesitan,
he sido un colapso que de ti se ampara sin silencio,
un mago sin banderas, un precepto incorrecto,
sin embargo cada día muero por vivir en tus caderas,
precipitarme desnudo e  inmoral en tu esqueleto.

¿Y si nos vamos sin memoria a vivir un mundo nuevo?

yo muriendo en tu espalda, tú viviendo de mi sexo.

CUENTA-CUANTOS