Tiempo y distancia es el único enemigo precoz y obsoleto, que no distingue realidad o esencia, un paso que se convierte en obstáculo matizado de savia, pero sin el candor del tacto, un amante voyeur que complace sus estigmas mentales con efigies de calibre descomunal, una batalla bíblica en que ser herido del costado o hidratado con vinagre no sublevan más que imágenes postradas en delirios casi desnudos, casi con piel, evocando sentimientos aleatorios de pasión y esquizofrenia. curvas que trascienden de Pompeya a Sodoma y saltan con jaurías hambrientas de embelesos prohibidos, de palabras vetadas y se resguardan en lo impropio de un ser beatificado, versos empotrados que condenan al mal amante a cielo y mortaja, otros que incitan a conocer lo cándido del Hades y lo placentero del género. eres una infamia femenina que vuela pronto por que sabe de vuelo, ante los ojos de Afrodita y el sincope de Eros, Ídolos estáticos que corrompen sudarios, desafían sacramentos y cometen el crimen de semejarse a Dios.
Soy cenizas que en espera de agosto se mantienen invernantes,
todo ruido y silencio es tregua y olvido, todo es tu sombra,
la mañana, la tarde y el día 17 en especial, momento de amor concebido,
cuando es tiempo, despierto ante la necesidad aterrante de creerte,
ante la misma de crearme y volver a ser parte de lo que en ti existe,
abismos verdaderos y colapsos insólitos nos marcan, siempre es así,
sin embargo hoy es día y clarea el alba para mirarte pura, limpia, soberana,
el rocío de los nardos y el espejo de cantera reflejan calmas voraces,
ambiciones de karma, solicitudes candidas, pasiones acoples y tendidas.
Soy ceniza y eres amor, veneno y verbo y también amor Dios y eres Dios
y también eres real como el amor y amante moderna y amiga cómplice,
eres como llama y como hielo punzante en el alma, amapola furiosa,
una luz debilitada por los labios que te poseen y también te pertenecen,
mi penitencia ahora es cambiar las realidades para hacerte sugestiva.
Soy un ángel ciego que se rinde, te idolatra cada mañana ante sus ojos,
un rebelde autentico sin tacituras, con manías que te consideran única,
con letargos y catarsis, con sinfónicas riendas, sin pausa a la tragedia,
con tu piel como estandarte y tú corazón como patria y bandera,
soy también un sexenio surreal, un amante delincuente, un desliz incorrecto,
soy penumbra en tus pupilas y cazador en tus entrañas, el más sórdido,
el más altivo, el que se cree inmortal y semidios cuando te acercas,
un fugitivo y traicionero de secretos que mañana te preparará café.
Cuando luce el día es por que tus lágrimas han cesado,
cuando la noche cae transformas los sonidos en caricias bravas,
en lontananzas irreales, en jaurías pérfidas, en batallas alevosas, en cielo,
en voz de luto y clemencia, en la inaudita forma que me hace humano,
cada vez es más día y más 17 y todo parece que es amor, y eres Dios,
eres amor, y te amo a pesar de la tragedia y amor te llamo y creo ser Dios
si haces lo mismo, dices amor y te amo y estas ahí también en lo que yo
llamo amor, y sin ti simplemente no sería…
Foto: Marváz
Texto Agthokles
30/07/2011
VII
Él a pesar de la impureza que le marca sigue en pie, ella hace caso omiso a las palabras y crea el universo, ambos enlazan sus dedos y mirando al cielo se mutan.
Cuando es necesario, el amor comienza antes de ser miseria, las almas desnudas actúan como alfa y omega, polos opuestos a la razón y el desquicio, poco a poco dejan de existir intersticios en sus labios, una señal marca actos inconclusos y nuevas formas capitales, la lubrificación es materia dispuesta y necesaria, si se guarda absoluto silencio la respiración es el lenguaje, el aroma es estigma y hace mutis cuando las bocas más no pueden, se necesita de un dios, Eros esta preparado, para Afrodita es la hora, hoy Cronos fue devorado.
Él oprime el dolor y es capaz de trasmutarlo en pasión entera, ella cierra los ojos y lleva los sueños a la realidad inaudita, ambos vuelan despacio sabiendo que pronto llegará el cataclismo.
En tanto, las velas arden aún cuando no hay fuego en rededor, el oxigeno se consume, el tinto se evapora, Asmodeo mira fijamente, una nueva teoría acerca de la vida nace y le llaman el acto Perfecto, cuando por fin llega el momento las vocales desaparecen, la sensación es impar y parece durar cinco siglos, parece que viene el alba y parece también que comienzan de nueva vez.
Él se jacta de la hombría, no hace más que respirar profundo incansablemente, ella sabe que es única, aún siente el Paraíso y el Hades en sus entrañas ambos saben que una nueva teoría de vida ha nacido y le llaman el acto perfecto.
Escucha como marcan las arpas compases en este Olimpo que es abertura de tu boca, mutis de tus cuerdas una paciencia tan liviana y tan clara que se condensa y precipita, los labios de sal son los más necesitados para el ayuno pero no el de cuerpo, no el de besos, un ayuno espiritual en el que dejar de creer sea éxtasis y nirvana, piensa, las manzanas caen y ruedan hasta nuestros pies saben que si concebimos lo propio una nueva palabra nacerá, habrá verbos y sujetos para hacer poesía, tú serás poesía y luego me convertirás también en ella, cada razón, soneto o acorde postrarán tu nombre en el aura, esta absorberá mi necesidad, mirar el cielo en tu vientre, luego perderme para amanecer herido de muerte ante el encanto, una presencia causa impaciencias cuando es santa como tú, antes madrugada mí nombre tenía 14 letras casi rendidas, hace 4 segundos cada una es sinónimo del verbo, tú eres el Verbo.
Cuando los cuervos se van y musitan las distancias, naufragan en ginebra y en olimpos, crean acordes, para destruirlos de forma incesante, con letras como ley y voces demenciales que destruyen la tundra, sonidos tempestivos y rimas incendiantes, parece que el viento se torna grisáceo y parece también que se ha acabado todo, sin embargo el tímpano no engaña y sigue el estruendo de forma cíclica y constante, parece también que los recuerdos son figuras surrealistas y siderales, una suerte de energía cósmica cargada de bemoles, tono en FA oscuridad en DO, MI, RE, la cuerdas son ahora puñales y el diapasón un abeto, hay en el nirvana arpas desmadradas y tomarás presencia serás el ídolo esperado, la profecía marcada, la luz de un dios, mañana cuando repitan tu nombre serás mencionado entre las lagrimas negras de las leyendas cadenciosas, mañana cuando pregunten por ti diremos que estás de gira para no volver.
La forma más poética de morir es quitándose la vida, el último performance, el último réquiem para descansar con las venas abiertas y llenas de pasión…
No podías ser más liviana, ni más dulce a tus pasos, los movimientos forjaban el nuevo génesis impúdico, la mano derecha se eleva y aparece Sodoma llena de oro y sangre, la mano izquierda asciende y Gomorra te califica de beata, los pies pedazos de amaranto que se desmoronan al paso marcando la senda para el delito impuro, se relaja el aroma, la cadera se pronuncia a la izquierda y crea una calamidad movimiento a la derecha erección perpetua, tus párpados adormecidos dejan ver la pupila dilatada, el sentido más pronto, casi bendita, tu vientre sigue dibujando ritos y formas que incitan a pecar, mido la distancia y apunto directo al corazón, una mirada fulminante, un mirada lasciva, incitante, sedienta y desesperada, la espalda se arquea despacio al compás de do mayor y si bemol, es el momento en que mi dermis se estremece, la lengua saliva, el eje de la tierra permanece atento para hacerlo al par de tu cintura, tu figura crea la imagen exacta del Ícaro caído al infierno, la mirada fija a un punto perdido y eterno, en tu boca el éxtasis, cada movimiento quiebra el aire dejando a su paso un perfume majestuoso, Terpsícore te alaba por ligera, Hera por hermosa, yo un mortal cualquiera cree por vez primera en el Olimpo porque vuelas, llena de violencia, te condenan por sensual, cierras el horizonte de mis ojos para mostrarte única y tentadora, caricia infame, mujer fatal, están mis rezos en tus labios y en tu alma mi necesidad.
¿Sientes este silencio?, abre los ojos estamos volando juntos, está a punto de amanecer…
Palabras tuyas que sirven de rehenes posmodernos de mi ingrata culpa, un misterio que no he descifrado para poder pensarte siempre, la distancia y el tiempo paradojas mutilantes y desesperadas, ahora te encuentro y mi voz comienza con el brío de gritarte fuerte, de atropellarte con una suerte de besos oportunos a tu llegada, la ciudad vuelve a mis pies y me convierto en heredero de tu sombra, el terco de siempre pero aún más constante y menos cobarde.
Martes de duelo por creerte tangible e inmediata, cuestión de espera, sabiduría sugestiva convertida casi en lo que aún nos une, una palabra derrumbó la esperanza para volver a forjarla fuertemente, esperanza tu nombre y mi condena atemporal y siniestra, cada dos de octubre marco de sangre el calendario entero, guardo un minuto de silencio por cada año desgastado, me rindo, estoy casi tan sediento, casi tan impaciente de saciar el hambre del sereno, declaro la guerra en nombre de la rosa y esta despiadada alma que me marca.
Ahora comienza la nueva tragedia que es recordar amar, recordar la sal y la saliva casquivana, pecar es pecar, aún condenado seguiré en pie de forma bélica e inocente, percibe atenta las palabras que delinea la forma áurea de mi mano, comienza el duelo, sin piedad a los débiles, no más clemencia, sin misericordia de las bocas, ni compasión de cuerpos, esa es la señal. cinco, cuatro, tres, dos, uno…
No he contado los años que han pasado, pero algo es seguro, mañana en la batalla terminaré por rendirme en tu honor.
A punto de someter la tragedia más atroz de la existencia impura, grito tu nombre de madrugada, en medio de los silencios que causan los amantes en cama sin saber que afuera el dolor es la fuente tormentosa que marca mis ruegos a la luna, pasaron noches clandestinas, días incipientes, cadáveres de letras en las que no conseguí refugiar esta pena amarga que sigue transitando desde el momento de tu feroz partida, al no saber de ti, pregunté a los ancianos de Verona, a los fuegos de Palestina, a los iniciados de Portugal, nadie sabia nada, creyeron que mi locura había dado un vuelco y se había convertido en esquizofrenia, proterva hora en que mis labios dejaron de rozar el camino que tus pasos marcaban de forma despectiva, la clemencia es un arte completo que no te compete y sigues atesorando tu egolatría con tal de verme rendido, las mañanas claras en las que el ron era el acervo necesario para vivir de pie, si ha esos momento se le podía llamar vida, no te encuentro y mis pies llagados no descansan con tal de escucharte, naturaleza mía.
¿Agatha, dónde estás?
Sé también que no en los restos de cicuta con que Sócrates quedó tendido, ni en los clavos del Cristo narcisista, no en la Tora, ni en el libro de Nod, tal vez mañana una señal bélica marque un sito donde pueda hallarte, como sea y como quieras, desterrada del sabor a tinto, naufragante entre ajenjo asequible, una lagrima fue dibujando tu partida con sabor a opio y crack, sin más ganas que fastidiar el existencialismo y la beatitud de este mundano ciclo, doce veces siniestro y recostado en el catre podrido que quedó del escombro de tu vacío, inhiesto ahora deambulando entre las más divinas tentaciones pero sin el pecado supremo de tu sexo celeste, ¿dónde ahora?, Agatha anarquía y demencia, un laurel viaja lento y no encuentro construirlo liviano ante la inaudita clemencia de la gravedad, pasaste de ser sueño a surrealismo sugestivo, un posesivo ente taladrado por la desdicha.
¿Agatha, dónde estás?
Se que no en mis labios descompuestos, ni en mis ojos libertinos, no en las manchas del camastro, ni en la podredumbre de la sociedad, no en aquelarres ni en el esoterismo, no en las tumbas Mexicas ni en los sudarios sacros, no en las ruinas de Gomorra ni en los cuentos de demonios, sigo en tu búsqueda constante con tal de mirarte una vez a mis pies, desafiando mi instinto de canalla, mi lado sinistro, serás por momentos necesidad o principio pero no siempre, de un segundo a otro eres la puta del siglo, una apología barata, la mal nacida del Tíbet, la consonante ignorada, la sentencia de Hannibal.
¿Agatha, dónde ahora? ¿Dónde tu veneno barato? ¿Dónde tu amor enfermizo? ¿Dónde tu cuerpo de serpiente?
¿Dónde habitas ahora en que te necesito? no sé si son tus formas las que ansío o tu alma pecadora e intangible, no sé si es la hora en que mis manos tiemblan por caprichos banales o en las que mis piernas necesitan calor vehemente, antes de volar me acercaré despacio sin más palabras que las que conoces sobremanera, Agatha intranquila, puedo ver tu equilibro desmoronado, Agatha intensa eres la misma, las mismas faldas, las mismas ganas, Agatha estallido perpetuo, plaga constante…
Agatha, ¿dónde tus rezos, dónde tu sexo? Agatha miedo, ¿dónde tus labios? Agatha liviana, ¿dónde tu tiempo? Agatha, ¿dónde estás? Agatha, ¿dónde estás? puta mía, ¿dónde estás?
Tutu tururu tutu tururu, tutu tururu tuturu, levanten armas, es hora de la neorevolución, lo oyen bien ahora todo es neo, neoliberalismo, neonacismo, neofascismo, neo el de matrix, que comience por fin la guerra, preparen escobas y mechudos, es hora de limpiarse las lagañas, no manden a los niños al parque, mándenlos a la guerras, usted no vaya al trabajo salga a la calle, señorita es más importante matar que su sopa de haba, ese traga fuegos, ira en las primeras filas, llámele al viene viene y a los limpiaparabrisas, señora de los cigarros usted brindara los subsidios, chavo de rastas tú serás el recoge heridos, llámele a su’amá y prepárela, que esto esta que vuela, ha comenzado…
Señoras y señores comienza la neorevolución, como podrán observar somos muy pocos y es que la mayoría andan crudos, “Como se atreven a hacerla en sábado”, dicen algunos, se esta organizando un frente protestando por el día, “No sean cabrones que empiece el lunes, dejen descansar” es la insignia que se escucha desde reforma.
Pero a la neorevolución no le importa, atacaran donde mas les duele, comenzaran por la coca cola, seguirán con el reggaeton, cortar el fleco de los emos será el siguiente golpe, pero lo peor viene a continuación, quitarán televisa y lo harán cultural, el futbol será reemplazado por maratones de lectura, Carlos fuentes ocupará el lugar de Doriga, pum, pum pum, al escuchar esto la gente deja su marcha, se arman hasta con los dientes, sacan cuchillos, sartenes, cables y encendedores.
Llegan a la zona cero y comienza la lucha, libros vuelas de aquí haya, caguamas vacías, plumas y colores, revistas de chismes, Un tv notas picó el ojo de un poeta, un libro de Borges se encajó en el culo de una señora, los niños piden Pokemon y los otros bibliotecas, las señitos piden regresen sus novelas, esto es un caos, esto es un armagedon, no se ve fin ni tregua, los políticos miran desde arriba, la iglesia esta dando misa, a ellos les vale madre, ni les da ni les quita, México esta en la boca del mundo, miles de cámaras graban, es el evento más importante desde la influenza, ni el peje juntó tanta gente en un solo sitio, aparecen los vendedores del bon ice, el calor es insoportable, dos señitos hacen su agosto con tacos de canasta, Monsivais dirige un grupo y Sabina Berman otros, del otro lado la Chapoy y Chabelo lideran y el desenlace se los digo despues…
Dejar desfilar en silencio la estela que marca tu paso a mi encuentro, casi siempre disfrazada de rutina, con olor a cocina y azafranes, los recuerdos que tu mente desfigura para hacerlo menos doloroso, de vez en cuando ese dolor es intenso y te marchitas por partes, primero las manos, la cabeza, el corazón, a veces también el sexo, sin embargo aún después de todo, después del tiempo, te encuentro, tan leal y sonora, tan como siempre que resguardo mis secretos, dilatas los labios y forjas una sonrisa liviana pero constante, eres capaz de desvanecerme con tus besos madrugada, con tu aliento, un suplicio inmediato me recorre si te veo sollozando, soy culpable, sé que la tragedia en tu vida lleva mi nombre, mi marca es inconfundible, no sereno mi alma briosa con un sólo cometido, siempre busca, siempre, hace ya varias alboradas que no hago más que escribir tu nombre, en arena, en papel, en el aire con las nubes, en las hojas y en todo lo tangible, no he dudado en borrarte con sustancias vedadas, imposible deseo, estás ahí más presente y más física que mi propia carne corrompida, puedo aseverar que eres ya un dogma con propósitos inciertos hacia mí, no sé si son las ansias de verte, de penderme en tu alma de cicuta, en buscar un lugar entre tus pliegues blandos para amanecer vehemente, intentando no convertirme en el mismo que destruye la vida con cada rezo, no ser el que se refleja en cada lágrima y cada suspiro lleve la inicial de mi nombre, ahora me encuentro deambulando entre esas lágrimas que te hacen sagrada, una ruina sacra de mis caprichos inmaduros y febriles, tengo miedo, temo aventurarme sin razón ni elocuencia a desbaratarme rendido en tus manos, a entregar por completo un corazón infiel y sediento de cambiar el destino, ni mayo ni agosto darán tregua a mi olvido, los recuerdos punzantes, son los que no permiten hacerme cómplice total de tu necesidad siempre, ahora pienso en ti y esto no significa que será así perennemente, otras veces, pensaré en amarte y otras tantas te amaré con tal fuerza que no sabrás de ti, y no tendrás memoria, sólo la fijación presente de tenerme cerca,
Hoy ser Dios es lo mismo que estar un momento cerca de ti.
Siete promesas que violé con tal de mirarte desnuda, el celibato, varios capitales, otros tantos de Moisés, un botón por cada verso, la prenda completa por una estrofa, el instinto, la lujuria con que caían, estaba por abandonar, tu voz desprendía una melodía conocida por prohibida, mis manos temblaban cada paso adelante, la boca me traicionaba, evocando oximorones, hiperbatones, consonantes y rimas en jauría, cada paso más desnuda y más penetrante tu perfume de madera, olvidé la moral y dejé la soberbia en el vaso con vino, era la hora, el momento indicado de creer y crecer de nueva vez, una luz rojiza hizo profunda la habitación, se dibujaron tus senos, medusas incipientes que petrifican al cruzar la pupila, el frío jugaba y delataba la dilatación constante de tus pezones, endurecía tu dermis y marcaba una sonrisa lasciva en tu rostro, la poesía seguía fluyendo, la última prenda cayo de tajo, era turno en que mis manos comenzaran con el pacto silencioso, me deshice de la beatitud y la hipocresía, era un ente desnudo, capaz de terminar de desmadrar el testamento entero por tomarte, tus piernas se abrieron liándome al acto inconcluso en otros encuentros, tomé el vaso y derramé todo el contenido en tu piel de terciopelo, lo lamí enfurecidamente, te tendí por que era mi naturaleza fiera, deje que mi sexo se encajara deprisa hasta llegar a la espina, no conté los minutos, pero sí los orgasmos, cuatro tuyos, dos míos, fieras coagulantes creando el arte del placer obsceno, la lírica ahora transformada en caprichos sensuales y malhablados, no sé si fueron días los que pasamos bajo las sábanas, lo que puedo asegurar es que nadie había viajado al paraíso y regresado para dar testimonio que las vírgenes existen y todas… llevan tu nombre.
Después del rotundo excito que tuvo el libro “TEXTOS DE LO GUARRESCO Y LO ARRABALESCO”, nos vemos en la tarea de lanzar esta nueva convocatoria con la que se busca llegar nuevamente a varios países de Latinoamérica y Europa, así como resaltar el talento nacional de escritores conocidos y no tan conocidos por lo que ahora se les convoca a cualquier escritor a mandar textos (cuento, poesía, narrativa, ensayo o cualquier cosa escrita) no mayores a 2 ½ cuartillas a doble espacio, letra; Times New Roman 12 puntos.
La nueva temática es:
“PUTOS, PUTAS, MACHOS Y CASTAS”
Hyperversos deja en claro que el titulo no busca ofender o criticar las tendencias de las personas que son tachadas con estos términos por la sociedad, por lo contrario lo hace con el fin de ver el lado amable de las cosas,
Las características de los temas van de la siguiente forma:
PUTOS: Textos relacionados con el movimiento o la tendencia Lesbico-Gay
PUTAS: Mujeres que trabajan de noche, alcohol, perdición y perversión.
MACHOS: Hombres educados a la antigua que presumen de hombría, misóginos, “Mexicanos Cabrones” (eso de mexicanos cabrones entre comillas).
CASTAS: Mujeres que presumen de pureza, castidad, religión y moral, abstemias del sexo y del pecado.
Se pueden enviar hasta 2 textos con temática diferente, siempre y cuando respeten las características mencionados, adjunto enviar una breve semblanza personal no mayor a 4 líneas.
La fecha límite es el 31 de Diciembre de 2010, con el fin de que el libro este listo para finales de Enero, los textos deben de ser enviados a:
Una antorcha encendida, son tus miradas, incitas al placer más prohibido, consumes pensamientos en tus labios, tentación es como te llamo.
Vannesa
CAMBIO DE PLAN Y ESTRATEGIA
Aun cuando pueda jurar por Dios y pronunciarte algo en nombre del amor, pareceré un resquicio olvidado, un pueblo inundado por nada visible, así es eso, inevitable, surco el espacio que nos detiene y no es suficiente, tal vez algún día te hallaré en el sito que me entregue completo, no es instinto, es este destino que va marcando una rotunda herida, despacio, lento, aún conservo el sabor, el aroma que salta de tu boca, aún ahora, no fue la cama, ni el cuarto o el frío quebrante, tampoco fue la noche, alcohol, cigarros, ni la nostalgia de sabernos cómplices, no fueron tampoco los versos, ni los pasos, fue tu karma el que ha marcado fechas en el álbum desgastado, fue la curva, la que se crea al mirarte boca abajo y relajada, un puente único y suave, del que asesinos incapaces de dejar sus sangrientos despojos optan por aventurarse a sobrevivir ahí, fueron los huecos en los que me aloje demente, seis veces continuas sin parpadear, mirando fijo, sonriendo leve, fue la litúrgica forma de vernos desnudos y esperando una señal para el inicio, aún siento en mi paladar tu sabor de flor cristalina, muñeca Mantis, tienes en tu haber tintes de amapola, perfume de cannabis, sustancia de mandrágora, cada imagen me hace fantasía en el recuerdo taciturno de la entrega, cada mirada es una melodía desprendida de tus labios en pleno acto, tanta saliva que aún no recupero suficiente para pronunciar algo más que tu nombre, tanto he sido desde ese día que he creado una nueva especie de amante, uno que marca en rojo todas las palabras que comiencen con “V”, un ser casi melancólico que se culpa por no poder tenerte para él completa, un amante ingrato que desafía las buenas costumbres y la sobria moral, uno al que le llaman mago por saber desaparecer cuando es necesitado y aparecer de pronto desnudo cunado no le llaman, ni lo buscan, el que es capaz de ser tuyo sin hacer pregunta alguna, ese y aquel, ahora, sólo queda guardar en silencio el recuerdo de tu piel al descubierto, el sonido y el perfume que emanó varias veces de tu ser para mi fortuna, levantar la mirada y tomar nuevamente tu boca para tenerla en mí eternamente, no eres ya calma, ni palabra espontánea, ya eres necesidad.
Tirito, no por el ansia si no por el pasado, varios abriles, mitad de mayo, agosto siempre, la tragedia es cada día el plato cotidiano, la resaca, parodia volátil y traidora, nos mantiene atentos, polvo en las fosas, hachis a nuestro encuentro, un beso, todo acaba por desfallecer, todo es tiempo, aun tus manos, las necesito a cada instante, con cada suspiro, con cada mirada, una palabra no basta, por eso me acerco y te rozo de frente, me alimento, me pierdo despacio en el pubis, me sereno con la voz, todo emerge pero no consigo retenerte, me dueles, el día, la hora, me dueles…
Ahora la tarde va descendiendo lentamente ante nuestros ojos, es la noche la que ansioso espero para mostrarme ante ti, un rayo parte la aurora, es señal bélica de nuestro encuentro, palabras marcadas y seguidas de lagrimas, tildes desbaratadas, comas rendidas, puntos que comienzan y no terminan, pero aquí estoy ahora desnudando mi alma para que la tomes, hace frío y mis piernas tiemblan, pero soy tuyo, átame con el aliento, un lustro es una palabra, una caricia el alimento, palabras, lo se, apenas eso, palabras, lo de más es lo de menos, mira otra vez, anochece, parece que todo va tan en contra, tan sin nosotros, son estos miedos, que no dejan amar más y más hasta morir devastados, cediendo ante el orgullo maldito a la egolatría intensa, existimos, de eso estoy seguro, en eso pienso, no temas, que no es pecado amar así, amar como nos amamos, fieros a silencios, sentencia siempre, deambulando escurridos en las ventanas, el ruido tormentoso, las bocas blasfemando antiternuras, pero estamos ahí, rendidos por momentos, a punto de desvanecernos y desbaratarnos.
Anochece otra vez pero ahora estoy perdido en tus dunas, rendido ante tus parpados, navegando en la tersa piel que te cobija el alma, esperando una señal de humedad para estar por siempre en ti, las horas pasan y luego los días, meses, años, todo es un parpadeo, al abrir los ojos nuevamente estas ahí, mas tenue, mas desnuda .
Anochece y mañana será día y mañana y será otra vez 17 y agosto y serás tu nuevamente, frente a mi desnuda del alma y nada será lo mismo y todo será igual y estaremos rendidos y amándonos y esperando, y regresara la noche y estaremos amándonos, ¿Quién dice que es pecado amar como nos amamos?
Cuando conté de ti no lo hice por menospreciarte, fue mi arte quien lo indujo, hable tan bien, tan propio, que te creían santa, ahora eres la misma, dos kilos menos, ochenta libras de alcohol para beber, y tu néctar, nacido del manantial del culto a Baco, pura, pura, premisa en los pensamientos de la canción Santiaguera, son entre los cubanos, trova entre los bohemios, sigues ahí y eso me importa, tanto como tu figura, el cilindrero todavía evoca tu ritmo de zarzamora, démosle de beber a quien misericordia pide, nada te cuesta, un si como palabra, un no como respuesta, un resquicio, algo que haga menos dura la condena, tal vez horas, emancipado para lo que no controlamos al momento, ahora es tan real que lo siento conmigo, a mi lado, mi desequilibro me mantiene despierto, ante la calma, procuraré no te preocupes por lo que hablen, que no serán más que tertulias que se olvidan a media semana, culpabilidad la tengo sin ser casto, para que te cuento, cada verso es un balazo, mételo en mi cien, no lo olvidare aunque yacido me encuentre, tendido en los amaneceres y los precipicios inesperados, yo también me jugo la boca y se más que besar.
Tu, mi único alimento ahora, ¿por que fuiste cobarde ante mis ganas?, la predicción fue mi testimonio, tu sangre mi culpa, se de ti ahora que estas en el infinito, tu nombre circula tanto, tanto, tanto, Agatha de muerte, Agatha despierta, libérame, la condena es mi muro y mi única libertad ahora, Agatha tragedia, el fuego, la lluvia, el llanto infante, conviértete otra vez en presente, conjura a los demonios, deslízate del infierno, libérate de Leviatán, crea un galimatías en tierra y desaparece todo, pero déjate ver, deja que mis manos te desgarren nuevamente, deja que mi sexo te reviente las entrañas, Agatha maldita, figura de agujeros, panspermia de mis rezos, ya viene el ángel negro y pronuncia tu nombre, lo sabe de memoria, mis lagrimas no sirve más que de risa, Agatha puta mía, donde están tus manos, Agatha cristal y miedo, donde habitas, Agatha crisálida y colapso, cuanta sangre, Agatha ¿donde tu boca, donde tus senos? ¿donde estas?, ¿Agatha donde estas?, ¿donde estas? ¿musa mía donde estas?
La mujer de pezones rosados, habla de mí, sonríe, se de ella por que la pienso y si la pienso es por que lo sabe, si lo sabe es por que lo siente, y si lo siente es por que existe por lo tanto la tengo de frente, que te cuento de la cuerva de sus senos, y del espacio tan obtuso que existe entre ellos, si con mirarla es suficiente para desafiar las buenas costumbres, camina zigzagueando las caderas, provoca erecciones a su paso, diluye en saliva mi tacto, levanta sus faldas y reta al aire, abre los labios y condena a la distancia, acaricia, sabe hacerlo, su lubrico entorno disimula una suerte de batallas, la piel es tan blanca y tersa algo similar al terciopelo, una mirada fulmina, lo que un rose de su sexo te eyacula, la he sentido, la he tenido casi cinco veces, la sueño, a diario, a ratos, despierto, en pleno acto, la se presente, es tanto como la sed de mi victoria perdida, muerdo un sonido por no nombrarla, pronuncia su nombre y aparece, no la mires a los ojos te petrifica, te disloca en un concepto abstracto, muerde despacio, se mantiene altiva, se jacta de sórdida, dominatriz por naturaleza, mía por momentos, ardorosa por instinto.
La mujer de pezones rosados, conoce mi debilidad, me besa los labios, me mantiene despierto, despabila mi marlo, lo devora, con ansia lo devora, tiene las nalgas a cuatro cuartas de los tobillos, respira y hace un torbellino, se inclina y crea una calamidad inaudita…
Que te cuento de ella, la tengo ahora, de frente, hace la señal esperada, comienzo, comienzo, comienzo…vuelo.
Te había mirado tendida más de una vez, me incitabas al acto, ayer estabas ahí sola, no sabias de mi presencia, yo en el sitio, tras la ventana, clavado por un orificio, vigilé cada uno de los movimientos, leías atenta, sonreías de vez en vez, al cambiar un par de hojas apretaste las piernas, se dibujo bajo tu vientre el ansia, lo percibí, comenzaste por el pantalón, después la blusa, las pantaletas cedieron a tu instinto, corriste al cuarto contiguo y saliste con mi camiseta de ayer, la olías, continuaste la lectura, desnuda, ávida, respirabas profundo y tus pechos despertaban a la lujuria, las páginas pasaban mientras humedecías tus dedos con saliva, comenzaste en los pezones, bajaste despacio hasta encontrar el milagro, rozaste los labios despacio, arqueabas la espalda, tus ojos forjaban posiciones con las letras del libro, fuiste la antagonista del segundo capitulo, el índice se movía velozmente, se posó en el centro, no basto con uno, fueron dos los que desaparecieron bajo tus pliegues, el clítoris ascendió alto, gemías de placer, la mirada fija, seis minutos continuos, el clímax se aproximaba, una hoja se desprendía, el ritmo de tus dedos acelero, un ultimo gemido, el acto terminaba, los ojos cerrados, las piernas abiertas, el aroma, el libro regresó a su sitio, una hora después me acerque y lo tomé, abrí en la página cincuenta y dos, me acomode en el vacío que dejo tu orgasmo, tu esencia me inundo al instante, ahora, comencé yo…
Ella sabe lo que pienso o tal vez lo intuye, mi mirada no la engaña, la deseo, la pretendo, mi apetito ávido, duermo dos horas al día, pienso tanto en ella que siento desgastarla, no me habla pero sabe de mi presencia, la observo mutando en el arte, la espío, mi tendencia voyeur esta haciendo me enamore, la distancia es una calle, la unión dos ventana, de pronto sólo sombras, su silueta sola, sus enredos, dos veces, de día a las 9 y a las 11 ya noche, miro sus pantaletas se mecen en la azotea, husmeo entre los huecos que dan a la cornisa, fotos, video, mis ojos testigos, mi pantalón se abulta, le llamo Rosa, por que ese color es su carne y parte de su sexo, tal vez lo sabe, yo no lo se, pretendo que así sea, tal vez es su propósito, me mira en la calle y sonríe, yo callado, antier comenzó a tocarse ante el espejo, se abre completa, mete algo dentro, no se distingue bien a lo lejos, voltea a mi ventana, está oscura pero sabe que la miro, ¿será?, no importa, es mi momento, mi tiempo…
Mañana encenderé la luz a las 11 ¿estará ahí? ¿Terminará el juego?, rosa es el punto que busco, su rosa abierta es lo que quiero…
Enfermo de amor por tus roces, pretensiones promiscuas, sentirnos bien por el mal que hacemos, buscar en tu boca el lugar para mi espalda, inquietos por besarnos a ratos, estar a solas, morir desolados en la penumbra que se dibuja, la distancia es inmensa y aun nos encontramos, estamos a escondidas y me estimula, lo incorrecto seria no hallarnos nunca, adulterando al tiempo y espacio, libres, liebres encarnadas en perdón clandestino, supuramos apetitos desmesurados, nos devoramos en pleno silencio, el vuelo es alto y ligero contigo, me castigas a momentos y estoy de pie esperando tu mirada carnal, tu tacto lúbrico, la vehemencia juerguista, los viernes son la presa, la cereza vedada, verte es mi instinto inmediato, habitual.
Propongo te despojes de los impuros, hablando ambiguo te vengas conmigo, relajes tu cuerpo a la tentación, nos inundemos de saliva levitando, destrocemos los camastros del Tibet.
Te declaro la guerra más lasciva, lastimosa para nuestro tacto, mortal para nuestra comunión.
Al fin salió a la venta el libro homenaje a Bukowski, donde su servidor participa con varios poemas, lo pueden adquirir en librerías, escribiendo al correo agathokles@hotmail.com o asistiendo cualquiera de las lecturas que MORVOZ organiza (donde tendrá un importante descuento), les dejo un poema a honor del viejo, del borracho indecente:
Del cielo a la nada
Navego dentro del incidente en mi cerebro, incienso senil de la nocturna capital sin ley, perros como ley, coca como encuentro, encallo en charcos de ginebra con sal, ahora es martes, la hora no importa, el tic tac es igual al tintineo de mi vaso con hielo, tus besos de Mezcal hoy son de cianuro, tus ojos de amareto son como agujeros, la puta noche, la pinche vida, estoy hasta el fondo, me cubro los parpados con tu recuerdo de mañana, con la resaca como instinto y proeza, con el sabor de tu boca entre mis piernas, con las manos llenas de alquitrán.
En las botas el olor ha marginado, cadáver incestuoso, aun sueño con mi madre, me gusta parir más que una nostalgia, un aneurisma, suplicio atroz por correrme en tu boca, por devorar cerveza como puercos, y copiar poemas como puercos, estoy ahora entre las dunas de tu tiempo, bogando entre tus copas, bebiendo margaritas, se de la noche por que te conozco, conozco del pecado por que te se de noche bendita, puta entre las putas, sol entre las sombras, whisky entre los beatos, panspermia de tequila, sano mis heridas con ron castellano, con el tinto que se aloja en mi distancia, golfa transgredida, con el cigarro de la Habana, ¿quieres más? lo tienes en mi falo, mundana, parte de mi ahora antes de que te inunde de misericordia.
Mañana será trece, antier tu silencio, Buko del ser clandestino, Buko irreverente, torre por reina, copa por peón, bourbon por vida, jaque al rey, salud a tu salud, vivo nunca, muerto a veces, 15 años, doce amaneceres, un hidalgo, delirium tremens,fuiste, serás, eres…
Todo resbala por tus muslos, yo vivo en ellos, estás ebria, estoy callado, yo también resbalo, la noche sigue ahí afuera entre putas, tu piel me estremece tanto, tanto…
El aroma de camino y baile viene de tus pies, tus rodillas están sucias, tus manos huelen a metal es tan tierno verte con el rimel corrido, con el sexo oliendo a tabaco y ron, me pierdo en ti, fantaseo con tocarte dormida, me excita el cuero de tus tacones, les beso como si fuera piel de vulva.
La sábana está mojada, no te importa, sueñas cuando eras niña y comías caramelo, ahora es diferente y estoy contigo, también soy parte de tu pecado, también eres como yo, pero menos sucia, lloras por las mañanas y el cielo se enluta, ríes casi a fuerza en las noches libertinas, es necesario, soy necesario, me besas, antes de marcharte te persignas y besas el rosario.
Y la noche sigue ahí afuera, viviendo entre putas…
¿Cuánta luz necesito para que mi tacto no se pierda?, ¿Cuánto tengo que morir para mirarte en esa pose?, dos claveles, veinte hiedras, todo a media penumbra, el río se acobarda al yacerte en estrellas bipolares, la textura de tus medias roza en mis extremos, me acaricia tan fuerte que irrita mi dermis, enardece mis instintos, me sofoca, la siento en las manos, me llega a la boca, tus muslos crecen más, están vivos, son autóctonos de mi patria lisonjera, son pecados, infrinjo en ellos, sobre ellos, la noche sabe lo que hace, tú piensas lo que tienes, te dibujas ante mí, eres una fotografía perfecta, antigua, sellada por la gloria, mirada por los hombres, marcada por mis huellas, la tempestad de tu forma sustituye esta sucia soledad.
La tentación fue grande, yo diría enorme, no lo soportaste, fue inútil disimularlo, quedaste marcada en el gusto y con el tacto, dejo su labial tan profundo que te hiere la distancia, repites su nombre y pones su perfume en tu almohada, es sentencia, le llamas, le escribes, te contesta, me incitas, me invitas, me hablas de ella, sales por lapsos, regresas, sonríes, se que pasa, la noche es fría y con mucho vodka, hay velas, los inciensos emergen de tu piel, tu euforia crece, el teléfono a la mano, el sabor de ella en la boca, una hora más, el timbre suena tanto como tu latido, tiemblas, te miro, me gusta, somos uno, la deseamos.
Su piel ahora es más suave, las monedas no se sienten, la luna resplandece su entorno, las llamas lo diluyen, el cuadro es excitante, tan real que parece medio sueño, la esencia del lugar es una reliquia, la cama se dobla, una inicia, la otra le sigue, ambas me soliviantan, somos familia, nos conocemos, incestamos, copulamos, una vez, otra vez, vez tras vez, yacemos, nos liamos.
Mañana de nuevamente la ausencia, el dolor, el olor a sombra y vacío, tú y yo, nada en sí, por las noches sólo se oye de tu boca un murmuro, es ella, es ella, es mía…
Tú ahí tan cierta de ti, libre, desdibujada, con sabores exóticos, con pasiones disolutas, con miradas licenciosas, con el tacto sórdido, en espera, ¿Y yo? sólo mirando también en espera, ella sabe lo que hace, quiere lo que ve, se prende, pende de tu boca, tirita en mis ojos, desea, te desea, tanto como yo, tanto como a mí, la luz encendida marca la distancia, se acerca, te estremeces, me estimulo, la cama tiembla, tiene sed, es como un espectador cercano, reconoce nuestra dermis, se empapa de tu bálsamo, ahora, ella mira, sabe que algo sigue, se muerde la boca, se come las ansias, las piernas de ambos tiemblan, se acerca, las miro, se toman, me encajan una imagen, la saliva fluye, me acerco, aunque no puedo, te toco, las toco,
después de hoy nada será lo mismo sin el perfume de ella.
El mediterráneo sereno, la promesa que hice un día, Sigue ahí, la mantengo en tierra, la mañana clara, Una piel como nieve, unas manos como llamas, Seguimos en pie, agosto bajo el agua, tras del sol, Con la luna como muerta y las estrellas cinceladas.
El rubor del aire se enreda en tu cadera, paraliza, Destruye un segmento de la tundra, llama a mi pupila, La dilata, la delata, piensa en ti como escorpión, zafiro, Un gota de miel te resbala, te pulsa pronto, yo bebo, Yo como, yo crezco, yo arranco, devoro y obedezco.
Nos llevamos en sueño utópico, en cobarde elegía, En acuerdo alterado, como reglas rotas, voz sin luto, Con el fénix como ley, como cuerpo como ley.
Una promesa sigue ahí en la tierra que te entrego, En el olor de mis manos, en el frío de mis ojos, En el negro de mi sangre, en el cobre de mi piel, En mi lengua de serpiente, mereces, te entrego, Lo vales, eres, debo, somos, fuimos, seremos.
Algo más:
Mi yo, mi cuerpo, mi mente, mi eterno, el cielo, La tierra, mis versos, la carne, la sal, mis manos, Mi tiempo, el ave, mi pecho, mi corazón obsceno, Mi carácter lerdo, la tregua, la pluma, el filo, El ocaso, mi llanto, mis labios, el alma, la sangre, La hoja, la tinta, la noche, semillas, verbo, mi sexo, Mi ego, palabras, memorias, recuerdos, un año, Un lustro, un siglo, mi voz, mi orgullo, te entrego, Te quiero…
12 minutos, 13 minutos, tic tac, tic tac, Sigo sin nada, no tengo nada, Te tengo a ti y aun sigo sin nada, Tic tac, tic tac, sexo, coca, whisky, Tic tac, mi madre esta pariéndome, Soy un libertino, meo en la calle, El metro pasa, tic tac, tic tac, Quiero convertirme en santo, En un santo homosexual, En Dios femenino, en crack, En hachis, en tu boca rosa caramelo, Tic tac despierto, duermo, bebo, Sexo, putas, bebo putas, sexo duermo, Una consonante, tu nombre suena, A tic tac, tic tac, tic tac, tac, tac, tan.
Momentos de sabor ha quemado, de licántropos como yo en celo, de fuegos fatuos en la mirada, de sensación vespertina de estar dormido, estas tu en el mas haya de mi cama, no vienes aun cuando te llamo, seré nigromante de tu voz calmada, un sueño sin estar dormido, el calabozo de tu bestia fulminante, antes, antes, después, mañana, hoy es mañana, hoy eres tú, eres cama, un año mas y mas quema son doce y cuarto, vacío, yo ahí, un sueño vacío, tu vacío existe, treinta lunas menguantadas, maquilladas de amaranto, devoradas por el cuerpo, absorbidas por tu aroma, cereza en el ombligo y el silencio sigue ahí, suave, quieto, suave, lento, miento, suave, siento, entro, un segundo… espera, llueve y quiero tu ropa húmeda.