20 ene. 2016

NUNCA SON SUFICIENTES POEMAS DE AMOR




NUNCA SON SUFICIENTES POEMAS DE AMOR 
(A Li en el 10° aniversario)

Hace un par de días pensaba en ti como lo hago todo el tiempo, y pensaba entonces que nunca son bastantes los roces o los besos, por lo tanto he decidido varias cosas y todas ellas se refieren a ti y a todos esos días en que me has mirado y he pretendido tenerte cerca, escribiendo todas las palabras que te he inventado y son ininteligibles aún para el más osado, todo te define, corrompernos en cualquier momento, que si la boca y los cuerpos, que si la ropa no nos ayuda y manos nos faltan para saborearnos a cada rato. ¿Por qué no jugar a desconocernos y otra vez encontrarnos? Júrate que he muerto y que soy otro yo pero más liviano, olvídate de que existo y ámame como sabes que me gusta, como siempre me has amado.

Si hemos sobrevivido a la tormenta
es porque una década se nos ha arrodillado.

Con el fin de que me halles inédito,
y de amor efímero me llenes los corazones,
haré de cuenta que nunca te he amado,
que somos la equivocación perfecta,
una pareja despistada que nada sabe de pareja,
y que la vida nos importa un poco, nunca tanto,
pensaré que somos célibes y nos odiamos
que no nos entendemos y de hablar ni hablamos,
ahora digamos algo cierto, que iniciamos el incendio
y no ha llegado la hora de comenzar a apagarlo.

Hidalgos de faenas largas, promesas cortas y pensamientos peligrosos,
senderos violentos de bocas rojas y sucias y necesitadas de carne,
pedazos de tierra y agua arrancados de una estampa tenebrista,
veteranos en el arte de amar con elocuencia y desquicio,
veranos que no acaban, inviernos que no llegan, amantes atemporales.

Elogiemos a estas ganas que nos siguen de sombra
y que no hace falta más que mirarnos para caer cómplices
y tomar como trinchera cualquier espacio silencioso para estallarlo,
para hacerlo trisas con todo y la moralidad barata que le acompañe,
seamos el siglo nuevo, el Paraíso indecente, el credo culposo,
la razón para que el mundo dance sin ropas y se ame tanto,
seamos esa culpa que inmola a los célibes y beatos,
la causa de que Dios no exista y a la lujuria se le adore a cambio.


Hemos sido la inocencia, su muerte y su penitencia,
la maldad herida con todos sus demonios y manjares,
el inicio de un tiempo, la causa de vida de dos pretextos,
la salida de la soledad y la dolencia, la apertura de un hogar,
la llave de una puerta, el candado de una cadena perpetua.


A veces creo que el amor nos estorba, nos limita para no matarnos,
no comprende que nosotros lo hemos inventado durante tantos años, 
y pasarán otras décadas y otros siglos y seguiremos igual de hambrientos,

uno del otro, amando, amando, amando, amando, amando, amando.

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