14 nov. 2014

DE ÉSTE Y OTRO EDÉN

Háblame de ti en espera de la nieve de este invierno,
de cuántos corazones necesito para mirarte,
de cómo es que la divinidad es cuestión tuya y no de Dios,
de a dónde es que corres, de qué es lo que gritas,
por respeto a nuestra ausencia háblame del tiempo,
del que se me escapó a media faena y no hace
otra cosa que tenernos en amores opuestos.

Ahora háblame de tus manos, del camino que se guardan
cuánto de ellas para no dejar de ser pasado,
¿Si me acerco y revientan, si te toco y escapamos?
es el fiero mundo que no está acostumbrado, se ha quebrado,
entre dulces palmas blancas de oro algodonado y azafrán
de reacción promiscua, de fricción sabor carne y pecado.

Dame un poco de ellas para arrancar de tajo las mareas,
para verme recostado en tu sepulcro y contando
dos heridas sin vinagre, dos ladrones a un costado,
entre lágrimas y sangre me has tenido, te he tenido,

besando sin mandatos esa boca, y en tu cuerpo, crucificado.

5 sept. 2014

UNA AMOR QUE NO ES PARA COBARDES (HOMENAJEANDO A RIMBAUD)

He temido a los aullidos, pero no a los motivos del lobo,
a su rededor la nieve se dispara mientras la muerte se disipa,
y el trono del mundo o de su fin se le entrega a este loco
con una parte de cicuta y dos tantos de ajenjo y mirra,

Nunca es vergüenza batallarse en el hocico de un hombre,
con olor a tabaco viejo y vino naciente del simiente propio.

Sí perdí la ventura es porque ésta me abandonó de nacido,
cuando se decía que Dios era Verbo y no la ausencia del mismo,
el profeta no ha cumplido su parte con el fiero destino,
la mujer ha dejado las bragas húmedas y corre libre,
fuera de las fauces, lejos del cuerpo hambriento del lobo embravecido.

Ahora me voy sin querer que a mi travesía me sigas de sombra,
a pasos raudos y el hígado desbocado, lleno de lo nuestro,
emasculando mis últimas letras y lo que me quedaba de cuerpo
en medio de estas piernas, jamás tuyo, siempre del averno.

Toma de mi mano esta poesía que es canalla, que ha acabado,
se va como ave blanca, como paloma de luto y encuervada,
sin un final que no sea en tu boca y un principio encima de tu espalda.



14 ago. 2014

DE CUANDO ELLA Y ÉL ERAN

Él, se quiere ir tocando todos los horizontes posibles para no errar en la misión de encontrar el fin del mundo, ella sabe que ese misterio le pertenece y sólo necesita que le digan boca a boca lo que es el amor.

A él no le importaba el mundo, le importaba la boca de ella, a ella no le importaba tampoco el mundo si su boca no era para él, por qué tanta miseria, ambos se preguntaban, aunque también les había dejado de importar, al instante un beso era todo.

Ella, mencionaba de vez en cuando lo mucho que amaba el mar, él le amaba de forma enfurecida y entonces ahora el mar le pertenecía a ella y todos los días le hacía el amor con el vaivén de las olas, le cobijaba con una luna menguada, en ciertas ocasiones escapaban juntos hasta un acantilado y muy despacio desplegaban sus alas, volando y fornicando hasta el amanecer.

Ella parecía una libélula, libre, fugaz, mística y con toques del infierno y esencias de deidad, amaba porque sabía hacerlo, se entregaba porque quería hacerlo, era de él tanto más que lo que él era de ella, parecía que se pertenecían, en un minuto, en un siglo, en un mundo se pertenecían, él vivía dentro de ella, ella le hacía crecer, le engendraba y concebía a cada pensamiento.

Ambos abnegados a una realidad profana, les dio por jugar con sus manos, tomar el horizonte y hacerlo polvo, nada más bello que ver reflejado su cuerpo desnudo lidiando con el quebrantamiento del mundo y sus polos, para a penas levitar en un oscuro misterio sin necesidad de contener el tiempo, para fundirse como la agonía y la muerte o la vida y su silencio.

Ellos dejaban de lado las ideas, carecían de ciudades, se abstenían de moral y reglas, su condición humana era lo que no permitía que se fundieran en el cielo y desterraran olimpos llenos de tacto, avernos colmados de deseo, edenes carentes de moral.

Un día como cualquiera dejaron su nombre terrenal, se encaminaban a ser mito y permanecer como leyenda, se juraban durante horas efímero amor eterno, actuaban como incendios y luego se desvanecían salvajemente hasta que desapareciera la humedad, la de sus cuerpos.

De repente todo fue tempestad.

Él amaba de forma enfurecida y no le era suficiente todo el tiempo, padecía el síndrome hedonista de la singularidad, ella concupiscente había borrado todos sus recuerdos, sólo tenía una voz para llamarle a él y luego permanecían callados hablando a roses y labios, escondiéndose sólo en la eternidad de sus pensamientos, el mundo se comenzó a desbaratar.

A su paso todo se derrumbaba, la casa, la cama, el infinito que habían construido como guarida, era momento de volver a ser mortal.

Es así de sencillo comenzar con la historia, que bien dicho, está historia ya es, tiene más de una década que dejaron de ser todo y de ser bocas, besos, ahora un sustantivo simple, son distintos, o, mejor dicho, de un momento a otro, han dejado de ser.


3 jun. 2014

VISITAS AL EDÉN

Éramos el tiempo cuando el tiempo sabio era,
cuando no era cuestión de tiempo la eternidad,
luego fuimos aves voraces de vuelos y vuelcos
llenas de furia por la sinergia de consumirnos,
de merendarnos a la luz suave y roja del siglo
en el que las prosas eran inviernos, y éstos
a su vez querían ser poesía como nosotros,
en un momento llegó la hora de redimirnos,
de expulsarnos del espanto, abrirnos al suicido,
de temer sin miedo al temor de poder abatirnos,
luego la humedad regresó otra vez a confundirnos,
a extraviarnos del perdón sin tener un juicio
girando a los principios del verbo mismo.

Entonces y ahora otra vez los más impuros,
los que no callaron y nunca concluyeron,
de los que una mano se convierte en enredadera
y la prisión de los bardos en pandemia sin nombre
los que no eran laicos más bien soberbios,
bastardos sin paternales referencia del abismo
herejes del amor sin entendimiento ni paraíso,
suplicio inmaduro de maduros frutos y silencios,
los que se saben sin conocerse, los que se enredan
sin liarse, los que se conocen sin llegar a saberse
aquellos que ya conocidos, se sienten para no tocarse,
o se tocan sin saber que conocidos se sienten,
así tu cuerpo de ansiosa indiferencia, tu razón violenta,
la cúspide de tu aroma entre blanco esperma.

Vengan los banquetes crapulentos en tiempo de célibe hambruna
los licores más baratos y más rijosos en momento de sequía,
venga el reino de los santos para el cadáver que habitamos,
el alado sentimiento que sin alas nos mantiene disipados,
venga el regocijo sin culpa, el sonido sin piedad de vida,
el hartazgo, el vicio de sabernos a escondidas escondidos,
la catarsis y el espasmo, el orgasmo sin pretexto de salida,
vengan los Edenes, las pasiones, el amor sin mis amores,
la culpa sin culpables, las salivas sin sabores, las rabietas
los amenes sin perdones, los hocicos, las miradas, las quimeras,
los bufones, el momento de encontrarnos, de perdernos,
de mirarnos, de suplirnos y no acordarnos, de marchar...

Venga a nosotros vil reino, hágase tuya mi voluntad,

igual ardemos en tierra, igual ardemos de infiernos.

27 may. 2014

¿Y SI MEJOR NOS DESPEDIMOS?

Espero verte en otra eternidad que no dure para siempre,
que no sea eterna, que pase pronto, que no vuelva nunca,
que nos deje solos esperando mirarnos aunque sea un poco,
me he quedado corto por los silencios que me regalas,
por esas fatigas de querer saberte y jamás saberte,
otras más de no querer extrañarte y siempre extrañarte,
así los días, los veranos descontinuados, la casa que es tuya,
la soledad que es mía, la oquedad del olvido que nos pertenece,
que siempre es de ambos y no envidamos, olvidamos.

Podemos cruzar al otro lado del tiempo sin inmutarnos,
volcar el pretérito como método de flagelarnos despacito,
tantos besos viles, tanta caricia sin misericordia,
todo se ha ido con las palabras del encierro,
con lo que pretendemos dejar atrás y no dejamos,
es esa y no cualquier la razón de mi hartazgo, la que sí dejo,
en la que te niego mi demencia y mi decoro, exploto,
no más inconsciencias secretas, ni más decantaciones
somos dos viejos piratas que no saben nada de amores.

Quedémonos sin comida un año, sin saliva y sin tiempo,
dejemos de un lado el luto de no podernos encontrar,
o el mismo luto que lloramos al encontrarnos de nuevo
no más sal, ni vino tinto y pan, ni besos en la boca,
ni bíblicos furores que terminen con una cierta agonía,
vámonos despacio, dejando de lado nuestra utópica vida
sin tocarnos las manos, sin mirarnos después de amar,

aquí el mundo con y sin nosotros siempre será igual.                          

7 may. 2014

GEBRYDGUMA

Ella, mujer, la mujer del incendio, la de pasos raudos,
caminé sus piernas, el enigma del que sabe o pretende
si es que alguna vez se puede saber y no pretender,
es la mujer, dicho para mí era, ahora y antes de otro,
fue una curiosa cosquilla de un corazón rascado,
un galimatías de nombre querella, tuvo tanta saliva,
tuve tanto recuerdo, ahora camino a la Castañeda,
no sabía cuando llegaba pero si cuando me iba de la tierra.

En ocasiones era ella ese lugar de la mancha de cuyo
nombre no quiero ni acordarme pero sin duda la quiero,
y la mente lúgubre o loca se pregunta si hermanos tengo, 
si no de sangre, de su tiempo, el de ella peregrina,
el de ella rijosa, clandestina, amante a escondidas,
y del rojo fulgor de su roja boca también conflicto,
también ahora sangre del pecho a la ropa, te fuiste,
y en un pretérito con alguien te fuiste, siempre andas,
igual te quiero sin esperarte, sin preguntas incómodas,
sin pasados o futuros que revienten hasta este ahora.

Siendo tú la mujer más dulce de Dioniso,
el bastión más sabio de duendes y Perseos,
me has clavado a la endemia de tus hombres,
al fuego interminable de todos los dioses,
siempre pensaré, en ti como Narciso sin tiempo,
en el punto débil que me buscas y me encuentro

destripado y aturdido, de ti y ahora aún sediento.

24 abr. 2014

COMO GATOS EN EL TEJADO

He venido del mar y llegado aquí para venderlo o romperlo,
para vengar todas las lágrimas que sin culpa ahí yacen,
de algunas soy causa y de otras cómplice culpable.

¿Recuerdas esa última imagen a tu partida, el aroma?
el ambiente bañado en azafranes y melancolía,
el dormitorio cargado hasta la columna de hastío,
el tedio igual que el fastidio de vernos cada mañana,
de soportarnos por las tardes como soledades independientes
y por aquellas noches inexistentes quebrarnos como desiertos,
queriéndonos por accidente, amándonos como enemigos.

Entonces sea que el tiempo clame, que el tiempo se fugue
y nos deje igual de solos, igual de impíos como en principio,
sin esas cartas marcadas ahora rotas en medio de la espalda baja,
o esos versos tiranos a un costado de estos labios sombríos,
esa cobarde elegía que siempre compartimos pero nunca juntos,
aunque hablábamos de amor jamás conocimos más que la palabra,
encontrando sólo por juzgar todo aquello que siempre perdimos.

Como gatos en el tejado, muy propios, muy solos,
sanando con la luz íntima las heridas de ayer,
los sonidos del perdón, las visitas al Edén.

Vámonos ahora, la tormenta está en naufragio
la tragedia ha amainado, el olvido ha olvidado,
no recuerdes la última imagen o mejor recuérdala,

para que no vayas al mar porque más no te pertenece.

21 abr. 2014

ANTES MADRUGADA

Te quiero sin un mañana en esos ojos,
con un desnudos ahora o quedándote cerca,
es esa rara necesidad de tener que respirar,
respirándote, resurgiéndome, refugiándonos,
apenas hablando para dar señales de reserva
rozándonos para que el mundo pare y vuelque
una y otra vez y luego otra delante de nosotros.

Te has preguntado por qué al vernos a los ojos
parece que nada más hubiera y nos tocamos,
(siempre nos tocamos y no importa)

Sin mirarte la mitad que pretendo te ves maldita,
malditamente atractiva, malditamente deliciosa,
y aunque en Dios nunca he creído, creo que tú eres,
de ser cierto llévame contigo que hoy te adoraré,
me perderé privado de sombras en tu haz inmaculado,
y luego otra vez en tu cuerpo de serpiente sin manzana,
pero con la misma dulce tiranía que atado más me ata
una parte de tus pechos otra de tus ojos de avellana
y siendo vil mortal errante, de ti tomaré, de ti comeré,
haré revolución y felonía, olvidaremos el mañana.

Te quiero tal como si hubiera pasado nada,
pero eres siempre ahora, faena, siempre Dios,
te quiero…
sin que se distinga futuro alguno en tu ojos
démonos uno al otro entreguémonos a nosotros
antes que un día más despunte, antes madruga.



16 abr. 2014

Y DESPUÉS QUÉ HACEMOS

Es esa humedad tuya a la que me aferro, tanta gracia,
son esos labios que silencian, que húmedos se saben,
que jamás se tocan si no es con la lengua completa,
que nunca se miran si no es con la línea que yo tengo
y se inmuta cuando a la tuya se presenta, estoy grave,
sediento, incierto, no hay tregua, desquiciemos a la tierra,
el cielo no nos necesita y si es así nos debe esperar.

Ahora asume que de vehemencia estamos hechos,
y que somos furia y queremos arder sin tocar el fuego,
que tanto para el agua y el viento necesarios somos,
y de éter tuyo estamos ebrios, cantando dulces arias,
rindiendo sabio culto a quienes culto desnudos ofrecemos,
desgajemos a bocanadas este mundo que no es tan mundo
ni está tan muerto, siempre que tú y yo nos encontremos.

Tantos hablan del amor de su vida o de tanto tiempo,
prefiero referirme a ti que rijoso te miro y lasciva te quiero,
entre la moral y las costumbres hagamos un decreto,

mandemos ambas a la gran puta, perdámonos en un misterio.

8 abr. 2014

ERES TÚ, SIEMPRE ERES TÚ

Ella con el suave sonido del fin del mundo,
tararea nanas a las mariposas, fija su postura,
encuentra entre Orión y Vergel el sabor prometido,
una caricia rosa se le escapa cerca de la boca,
una fruta mordida le rueda entre las piernas,
yo, observo a su diestra persiguiendo su milagro.

Mira que suerte de batallas rendidas he comprado,
unas al polo otras al costado, deslízate a una duna
que el amor te aguarda, enfermo, rabioso, sinrazón,
disgrega el aroma de esta espera que me ata,
atiende al rugo del calor que pronto me sofoca,
vámonos a donde la deriva suene más a festín
y donde el luto lo llevamos en los ojos, no en la boca.

He andado en las tierras donde el placer existe,
donde la rutina se desmorona y se vuelve acantilado,
en la que un descuido me llevaría al sincope o la derrota,
en esas tierras que se visten de salvajes lirios y auroras
y no hay tiempo capaz que nos engendre en el presente,
hablo de ti, siempre hablo de ti y también lo hago ahora.





3 abr. 2014

SI FUÉRAMOS ENTONCES

Entonces caía la noche y éramos…
los mismos dioses con la misma gana y hambre,
esa de mandar el mundo a la mierda y a la nostalgia,
escondernos pronto para fingir soledad terrenal,
para pensar en vacíos que no existen y vuelcan,
siempre fuimos hermosos, loables, librepensadores.

Hagamos de nosotros una fina estampa del Greco
yo con el rostro deslavado por esa resaca de cuerpos,
tú con la sonrisa silente húmeda, cargada, turgente,
fundemos a la culpa para romperla, para humillarla,
después de todo siempre hemos sido los mismos dioses,
tan valientes como ingenuos, tan dementes y culpables,
magníficos truhanes que de Olimpos y licores se crean,
amaneciendo despacio para no alterar el tiempo.

Erígete como santa, yo te juraré en todo momento,
amante de mi guarda, estigma y compañía,
mira que precoces son las palabras, no te necesitan,
he sido un colapso que de ti se ampara sin silencio,
un mago sin banderas, un precepto incorrecto,
sin embargo cada día muero por vivir en tus caderas,
precipitarme desnudo e  inmoral en tu esqueleto.

¿Y si nos vamos sin memoria a vivir un mundo nuevo?

yo muriendo en tu espalda, tú viviendo de mi sexo.

26 mar. 2014

SUEÑOS UFANOS

Soy un vagabundo tal como cual
que le interesa más el amor que la ortografía
el dinero que el amor, el tiempo más que el dinero,
pretendo quebrarme a la primera intención,
a la menor incidencia provocada del amor
o del dinero, repaso los poemas con las manos,
los canto a los labios o a los ojos del tiempo,
tengo una memoria ortográfica con su rostro,
la veo siempre en rato, al café, al sonar el jazz,
al comprar un boleto sin regreso ni partida.

No culpo mi tragedia de mendigo a sus ojos,
aunque si aquí estuvieran les besaría como
si reliquia fueran o por que son reliquia.

Me gusta el amor cuando no habla de miseria,
cuando parece que los versos son sordos
y no se preocupan si se escribe con H o
con la letra de tu nombre que me guardo.

Prefiero más el tiempo, el a tu lado conmigo,
el amor y la ortografía se pueden ir marchando

con el dinero que no tengo y la fe que me ha perdido.

24 mar. 2014

MÁS O MENOS DOS

Padecemos tú de carne y yo de hueso,
unos besos desconsolados
unas caricias desconcertantes,
te arriesgabas casi lo suficiente,
me estrechabas para nada
apenas unas palabras y era todo,

Entonces te bastaba con ser sangre
y yo sangre efímera del destino.
tenemos mucho que escucharnos 
y muy poco que decirnos.

Vámonos así de juntos, así de solos,
construyamos paraísos que no compartimos,
memorias y recuerdos que no nos inspiraron,
tocándonos el cuerpo que nunca conocimos.

¿Y si nos tratamos de otra forma,
talvez como si nos hubiéramos entendido?
¿Si nos disfrazamos de encubiertos
y nos enamoramos sin testigos?

Prefieres seguir contando una historia,

esa, en la que fuimos sólo viejos amigo.

20 mar. 2014

EN TIEMPOS BELICOSOS

No busco enamorarte sino pertenecerte a ratos,

decirte amor-estigma, candor-ascenso, pasión-delicia,
un pecado no del todo ficticio que pinta para grave,
para declinar al Paraíso y crear en tu ombligo uno nuevo.

Parezcamos un instante, seamos un perjuicio,
te propongo Hades y manjar si te asomas,
un mundo si te acercas, rebeldía si te inclinas.

Vámonos al suplicio de sabernos cómplices,
una suerte forjada a demencia y desmesura,
dos hidalgos encaminados a razón de la cordura,
santos sin auroras que busquen la paz en la locura.

Comencemos a bebernos a saber del camposanto,
no imaginas cuantas veces me he amado en solitario
a conciencia de lo que provoca imaginarte tendida,
rendida a mis entrañas esperando el presente más deseado.

Disparemos la conciencia nuestra al exilio del Edén,
entre beatos y rapiñas dirijamos un cataclismo despiadado,
tú a la sombra, yo a la deriva y en un disparo bien logrado,
ajusticiemos sin fusiles al amor, por habernos encontrado.

CUENTA-CUANTOS