28 may. 2012

ERES TEMPESTAD



Quisiera habitar en tus ojos 36 segundos exactos,
engancharme a ellos, sucumbir ante su necesidad de parpadeo,
explorar su color abeto, su brillo constelación,
pensar que son figuras animadas que en el renaciente de sagitario,
se atrevieron a fijarse directos sobre mi iris.

Encanto de razón con sabor a misericordia,
es como tocar el fondo del cielo
o verte eclipsada en el azul del polo,
tomar como señal el musitar de
L’ amour avec toi profunda de tus labios cereza,
a penas reconozco tu sombra,
caigo en taquicardia ajena,
en una apostólica incertidumbre
en un asedio digno de romanos y judíos,
pienso, aunque no en todo momento,
en arrebatarte la boca de un solo beso
o de morder tus labios en un único roce.

Miro tus formas disolutas, tus entregas al paso,
un derroche de verano, en que no concilio sueño alguno,
no obstante fantaseo con el cobijo de sirena
que tanto te ha marcado y hace la diferencia,
entre una mujer aérea y una mujer marina,
que extrae de la ceniza martillo y pétalo
y con ellos se recrea, me lía a acabar por completo
con la historia de Perseo y su salvaje cometido.

Sin fulgures que eviten entrar en una mañana,
me atrevo a acercarme a la marea,
rebuscar bajo la arena
el estandarte que te erigía en tiempos de Ulises,
bajo el soberano recato de un cobarde encubierto
para no quedar petrificado ante tu vista.

No conforme con lo que ansío,
voy a amurallar cada continente,
para que evites entrar y ser tentada
a seguir tu camino como devoradora de bocas,
como ladrona de cuerpos.

Ni sólo ni tardío, edificaré tu esfinge,
aunque en ella mil años más pase
sin tu pecado en mis dedos y tu pasión en mis manos,
en cuanto a lo demás estará para pensarse,
aún cuando el universo no me pertenece,
sé la manera de entregarte a Orión
y convertirme en el cuarto ascendente de Escorpio,
para hallarte sin premura en 200 años más
devastemos por completo, la vida en la tierra. 

18 may. 2012

PANDORA



Pandora se  vuelto carne,
Pandora me mira y reta directo,
Pandora tiene los ojos como escorpión.

Pandora mírame.

Pandora fundadora de sombras y lares,
obstruye el tiempo que seduce,
evoca la más tentadora caricia.

Pandora acércate.

Piérdeme en tu leyenda
y conviérteme en apoteósico mito,
eclipsa la nostalgia más solemne,
la tentación más candida.

Pandora tómame.

Soy mortal y te necesito,
muerde mis ojos,
toca con tu índice las marcas de mi rostro.

Respírame, respírame, respírame.
Pandora atrévete a evocar mi silencio y raspa mi boca.
Pandora intenta quebrar mi sexo y habita en Dios.
Pandora besa despacio mis labios y suicídate en mí.
Pandora evita usar las palabras, estoy a tus pies.

Pandora tócame.

Escucha atenta en la madrugada,
te recuerdo siempre,
recuéstame en tus manos.

Pandora mírame

Quiebras las distancias que se hacen hiel
y no permiten murmurar a tu lado,
enciende el crucifijo antes de dormir.

Respírame, respírame.


Raspa mi boca,
habita en Dios,
suicídate en mi.
estoy a tus pies.

Pandora el frío aterra
y es perfecto confidente de mi karma,
Pandora niega tu linaje, maldice tu estirpe,
lleva como bandera mi alma que te pertenece,

Pandora adora la calma,
aprende a caminar en tierra,
destruye la caja.

Pandora créame.

Circunda mis labios sin temor a perder tu estigma,
iníciame en el arte de amarte,
márcame con símbolos que permitan
visitar el oráculo y tenderme en el Olimpo.

Respírame.

Pandora sedúceme.

Aprende a dislocar la distancia entre mis labios y tus piernas,
péndeme en tus pliegues sórdidos,
líame a ser humedad y pandemia.

Pandora crea en mi memoria,
una imagen indestructible que hable de ti
y de tu santidad.

Pandora evoca a Leviatán,
para ser condenados al manjar del Hades y del pecado,
muéstrate soberana, enséñame a poseerte,
a llamarte mía.

Pandora siente, Pandora quiebra.

De un minuto a otro me posaré de frente,
al finalizar no habrá otra figura que la unión de ambos
en lino cristalino, en una estela salvaje que lleve
nuestro nombre a un costado y entonces,
seremos culpables de toda la locura…

Está por quebrar el alba

Pandora conviérteme en beato,
escupe mi rostro despacio,
De forma bélica me postrare en tu boca
y la arrancaré a pedazos,
haré polvo al mundo,
quebraré todas las leyes,
renunciaré a ser mortal,
nacerá una nueva catástrofe
que llevará mi nombre
y la muerte temerá morir
y al final seremos tú y yo,
un sólo universo,
la partícula inmortal
que no se cansará de pecar
y besar desesperadamente los labios.

Respírame, respírame


8 may. 2012

YO ESTABA EN LA PIEL


Era cuestión que te viera a distancia desconocida,


para quebrar lo tabúes que marcan la tirada,

tú, cristal avellanado, corriente insólita,

yo, acero callado, manantial Dionisio, agonía leal,

quisiera consternar la mirada, comer tu rutina,

cambiar mi nombre por pertenencia tuya a momentos,

jugar y ser ladrón de tu candor malicia,

entregarte la curvatura que me creo y destruyo

cuando los martes musito cualquier parte de tu piel,

soberana libertadora de imágenes tangibles,

con el alma en la boca te entrego los besos



Eres tú en la marca que de noche aplico,

la sonora caricia con que sueño y despierto árido,

imagíname clavado en tus manos como

estigmas de tu más puro miedo, abrazándote lento,

disipándote despacio, liándote a encontrar la locura,

guiándote directo a pronunciar mi nombre a ojos cerrados.



Violetas y Jazmines en actos inconclusos,

en pasionarias clandestinas y de misterio distintas,

no pasará de un amor efímero y fugitivo,

que nos encuentra con la necesidad de volver a las estrellas,

de sortear el vuelo a un horizonte violento, rijoso,

la memoria será sólo un acuerdo que se mute en la unión.



De pronto la inestabilidad volátil del pulso,

se quiebra la voz y quedo atónito,

un ente estático y perturbado por lo mirado,

por lo que juega frente a él como perfección.



He intentado entender la belleza que te sujeta,

la templanza que te marca como única,

como perla encaminada a lo celeste.

estás inquieta y muerdes tus comisuras,

quisiera poder evitarlo.



Aquí estoy, pendiente, buscando en tus secretos

una oquedad en la cual postrar mis labios.







CUENTA-CUANTOS