13 dic. 2008

TEXTO IRREVERENTE



Pongamos dos cosas claras, la primera que es antes de la segunda, como normalmente sucede, ya que según la cronología matemática de Pitágoras los números se comportan normalmente de esa forma según el orden ascendente que les fue determinado desde el comienzo del estudio de esta ciencia, aun cuando de pronto y en ciertas ocasiones el orden es alterado por iniciativa de los locos o los artistas, que aparentemente es lo mismo aunque no es igual, mas bien parecido a lo que frecuentemente, queremos creer, la primera, no he encontrado la manera de descubrir un secreto escondido en un lugar que aun no ha suido creado, por que no lose, mas bien no lo entiendo, aunque puedo talvez comprender las cosas tal y como no se han presentado últimamente, ya que en ocasiones, breves lapsos de tiempo pasan sin ser detectados por las manecillas del reloj digital que encontré en un lugar, muy bonito del cual no recuerdo mas que el nombre que es un poco confuso y no me e podido anotarlo como creo que se escribe, el caso es que no e encontrado el tiempo que perdí cerca de la hora de llegada de mi destino, aun cuando algo me dio una pista, parece imposible creer que no aparezca, pero bueno lo segundo no menos importante que la primero pero tampoco mas ya que las situaciones, son relativamente de la misma importancia y digo relativo ya que el punto de vista es subjetivo en cada individuo, aunque en mi es lo mismo no soy tan exigente.

8 dic. 2008

CUENTERO




“Vestida de blanco”

De pronto se despertó impactada por la curiosidad ambigua de su sueño, tomo el libro de jerarquías en la que coincidía consigo misma sobre la priora actitud de ese vago sueño.
Con temor unísono se metió en las sucias sabanas testigos de un pasado encuentro corporal bañada hasta la superficie matinal de un día no lejano, los artríticos ruidos de esa penumbra despertaban aun mas sus miedos, la promiscua sensación de presencia ajena partió de la habitación escalofriante hasta la cocina, el cuchi yante ruido de la sopa no la dejaba tranquila –Mi hijo- gritaba mientras así aun recostada pedía desconsolada la esquizofrenia ayuda de las jeringas, bajó corriendo por las escaleras pegajosas de ese sudor helado que asentía ya varios días en el intacto hogar, la fatiga e insomnio, jugaban agobiantes en su rostro que desprendían a una mujer temida y llena de temores, -Mi hijo- gritaba una vez mas.

Así derrama mas las entrañas con su parodia de rugo a ese Dios que tanto maldijo, la morada que se postraba ante su vista, llevaba las paredes con escalofriantes y siniestros manchones y plantas sómbrales que disfrazaban el bajo mundo que parecía ser., el portal mas antiguo a los infiernos, calabozos y demás túneles.
Para ella el área de estar, era el recuerdo jubilo de las fantasías mas ásperas de su hijo que le pedía las tijeras para cortar las manos de su muñeco de estambre, por que se aferraba a que el era el que le robaba el alma, De pronto en sueños se despertaba a media noche para abrasar a su madre, pero la rienda no es sobre el si no sobre ella, la misma que tiesa miraba tajantemente la tarja, aterrorizada pedía la ayuda para sacar la cabeza del cachorro que estaba atorada en aquel orificio ella miraba mientras los coágulos corrían drenados hasta la parte inferior del mueblan que soportaba la basta tarja, bañados los pies por el colorado liquidito.

Un suspiro siguió con ella al averiguar después de mirar algunas fotos en el desván la callada sombra que se acercaba tentadamente a la tortura, parada ahí con un arqueo y un golpe tendió a aquella nada que pretendía atacarla mas asustada aun cayo al suelo, los alaridos emanados por su garganta erizaban mas aun la piel de las personas.
Desde afuera los doctores miraban y asían anotaciones de aquella mujer de blanco que se retorcía en el suelo gritando frases en las que se podía escuchar entre blasfemias-Mi hijo-.

4 dic. 2008

OTRO TANTO CUENTO



“Dejavù de las 7:35”


Al comienzo del verano una década después de mi presente, muy cerca de la estación de trenes, desplazando mi vista hasta el viejo reloj, que se encontraba colgado de un muro las manecillas marcaban exactamente las 7:35pm. Me quede perdido en el espacio y el tiempo después de ver las manecillas del reloj. El ultimo tren para la ciudad de Carabagia salía en aquel momento, al ver mi boleto marcaba el numero 665 de mi asiento sin mas que pensar me abalancé a ocupar mi lugar, al cabo de unos segundos se oía una voz en tono imperativo en el que se le pedía a la concurrencia que el tren estaba apunto de abandonar aquella estación, un tipo corpulento y mal encarado se sentó junto de mi al ponerse el movimiento el tren saque mi libro de poemas que solía guardar en mi bolsillo, encantado por la rima y la simplicidad de Sabines me concentraba mas al cambiar la hoja, después de terminar uno de tantos de Benedetti, solté una carcajada y aquel tipo frunció el seño y dirigiéndose a mi su mirada me recorrió de arriba abajo e inexplicadamente de adentro hacia fuera.

Al coincidir con mi mirada soltó una risa y yo asentí, Menciono que se llamaba Roberto Miller, después de una larga charla saco de un bolso grisáceo, un paquete envuelto en terciopelo rojo el cual al desenrollar denotaba un pequeño cuadernillo con anotaciones en el, también había un libro forrado de piel con las letras: P, R, I, C, O, N, grabadas en dorado y esparcidas en vertical en su portada, sin decirme nada lo extendió a mis manos y yo asentí tomándolo, comencé a hojearlo ese viejo y extraño libro en sus hojas tenia ciertos símbolos que a mi me desconcertaron, de pronto abrió un bolso mas grande del cual saco un supuesto alimento, el cual también me ofreció.

De pronto mi móvil sonó, lo saque de mi bolsillo y conteste era Rolan mi primo, se oía mal y distorsionada la voz debido a la mala recepción de aquel lugar, pero intentaba decirme que estaba en peligro, un poco asustado me puse a orar al bajar la mirada, me lleve la tremenda sorpresa que en el saco bolso de aquel hombre había también sangre, envuelto de una manta blanca se notaba algo viscoso lo cual no quise saber que era, cuando el hombre se dio cuenta de lo que yo estaba mirando, me miro fijamente a los ojos y soltó una risa macabra... de pronto sonó un disparo y en ese momento abrí mis ojos justamente me encontraba parado frente al reloj, que marcaba exactamente las 7:36pm una sensación de espanto me llego, mi Móvil comenzó a sonar pero ya no pude contestar, mis oídos comenzaron a zumbar y un olor a pólvora cerca de mi empezaba a extenderse, mientras por la espalda un liquido tibio corría despacio, en un momento caí, lo ultimo que escuche fue el tono imperativo que informaba a la gente que el tren hacia Carabagia estaba ya en marcha.

3 dic. 2008

CUENTA CUENTOS


“Las tres caídas”


De verdad que es increíble, inconcebible, inviable, inexplicable, esas aventuras misteriosas y difíciles de creer historias que uno descubre el baño, tocador, escusado, W.C, vater, trono o como usted le diga de cariño, se identifique y hasta le hable de tu.

Hace unos días a media caminata con rumbo a un lugar que me reservo mencionar para no alterar las buenas costumbres y eso de la moral, viendo con todo respeto a las señoritas que contonean sus formas al caminar, cerca de una plaza de la cual también me reservo el nombre para no causar una mala imagen, solo digamos que era un centro COMERcial, llego a mis adentros, a lo profundo de mi ser un dolor debajo del pecho y arriba del sexo para ser mas exactos en el estomago, un pequeño estruendo, si, un estruendo tenia la esperanza de que solo fuera uno de esos aires que uno suele soplar y se elevan al cielo cual almas al paraíso, pero ni, no fue así vino acompañado de otro mas gravoso y hasta mas escandaloso, por curioso que parezca y hasta chusco, un tipo que caminaba detrás de mi bostezo en ese momento preciso, dándole el golpe completo a ese desaire mío volteándome a ver con cara de ¡Chingate un chiclito!, apenado y sonrojado baje la mirada y camine mas lento, me detuve en un puesto de periódicos a comprar un cigarro suelto, ahí comenzó el martirio, procesión, vía crucis.

Después de unas cuantas caladas al cigarro el dolor comenzó a ser mas y mas y MAS intenso al grado de apoyarme a la pared para respirar profundo y evitar un accidente de pronto vi el glorioso resplandor del logotipo del centro comercial como caído del cielo para mi fortuna, subiendo apenas las escaleras ¡ZAZ! La primera caída, rodilla al escalon y mano apoyada tambien simulaba la posición de salida de los cuatrocientos metro planos, tome aire, mire de frente, me levante, entre como se debe de entrar a ese tipo de lugares, aunque dentro de mis pantalones las cosa iban de mal en peor solo faltaba que aflojara un poco para que el asunto ese saliera a la libertad, pero yo gallardo caminando con el clásico punta tacón dando pasos cortos para frenar mas el escape, pregunte amablemente aunque con la voz un poco como pujando a una linda señorita por el tocador, ella señalo en dirección al departamento de lencería, fui hacia aya cada paso que daba dejaba el rastro de fetidez inexplicable para las personas que dejaba atrás camine uno metros mas y cerca de las tangas de hilo dental, lo inesperado ¡CUAZ! Segunda caída en esta casi pierdo porte de la morralla que llevaba en la bolsa, el asunto estaba a punto de salir.

Mire hacia delante, varias personas me miraban, un brazo femenino agilizo mi incorporación a la tierra, le agradecí, un retortijón mas fuerte, la vista se me nublo, creí no llegar, a mi alrededor imagine a las personas mirándome, alentándome seguir adelante, solo diez metros mas, todo ocurrió en cámara lenta los gestos de la gente que decían (en tono de apoyo):

-Vamos tu puedes.

-Salva tu alma por que tu cuerpo se esta pudriendo.

-Corre, un poco más.

-Tápate la cara para que no te reconozcan después.



Y cosas por el estilo, por fortuna llegue, aunque veía borroso por el olor sabia que era el lugar indicado para soltar todo el miedo y la culpa, abrí la primera puerta y ¡SANTAS PUTERIAS BATMAN! No había papel, ahí fue la tercera caída arrodillado ante el señor escusado en cuatro, semejando esos días en que el alcohol era mas mi amigo.

Abrí la puerta próxima y si había papel, aunque tenia rastros de que alguien dejo sus huellas o como dice Pablo Milanes “Todavía quedan rastros de humedad” no me importo baje apresurado el pantalón con todo y cinturón no importo, deje caer la parte de atrás de mi cuerpo en el trono solté el estomago, creí haber oído la voz de mis esfínteres que me alababan por tal acción, cayo el primer pedazo de mi ser y fue genial, poco a poco fui perdiendo la inhibición y fue saliendo todo lo que mi cuerpo quería expresar.

Mientras pasaba lo que naturalmente ejerce la unión del metabolismo, la fuerza de gravedad y el lugar, para distraer un poco el olor me puse a leer las frases mas inspiradoras que mis ojitos habían visto alguna vez, y me puse a pensar en todas las historias que contaba cada una, no la relatare en este momento todo vendrá a su tiempo, por ponerles algunas:

“Puto el que lo lea”
“La de la caja 5 es reputona”
“Soy Bicinte supervisor de cajas y la mamo bien savroso”
“Si la sacudes mas de 4 veces ya es chaqueta”

Todo esto lo transcribo tal cual lo encontré entre marcas de uñas y manchones amarillos en la pared, también tuve que dejar inmortalizado mi recuerdo, mi leyenda, mi historia, mi frase.

“Si se preguntan quien es mas rápido si Superman o Flash, yo me atrevo a decir que yo después del los mangos con chile que me comí ayer”

Para cerrar con broche de oro al salir del baño hubo tres cosas que acabaron por hacer que no pisara más el lugar:

1.-Afuera del baño estaba la señora de intendencia con tapabocas y un cubeta con cloro, alguien debió de dar aviso de aquel acontecimiento.

2.-En dos metros alrededor del baño salía un olor que hacia chillar a cualquiera.

3.-Era el baño de mujeres…

CUENTA-CUANTOS