30 jul. 2011


VII

Él a pesar de la impureza que le marca sigue en pie,
ella hace caso omiso a las palabras y crea el universo,
ambos enlazan sus dedos y mirando al cielo se mutan.

Cuando es necesario, el amor comienza antes de ser miseria,
las almas desnudas actúan como alfa y omega,
polos opuestos a la razón y el desquicio,
poco a poco dejan de existir intersticios en sus labios,
una señal marca actos inconclusos y nuevas formas capitales,
la lubrificación es materia dispuesta y necesaria,
si se guarda absoluto silencio la respiración es el lenguaje,
el aroma es estigma y hace mutis cuando las bocas más no pueden,
se necesita de un dios, Eros esta preparado,
para Afrodita es la hora, hoy Cronos fue devorado.

Él oprime el dolor y es capaz de trasmutarlo en pasión entera,
ella cierra los ojos y lleva los sueños a la realidad inaudita,
ambos vuelan despacio sabiendo que pronto llegará el cataclismo.

En tanto, las velas arden aún cuando no hay fuego en rededor,
el oxigeno se consume, el tinto se evapora, Asmodeo mira fijamente,
una nueva teoría acerca de la vida nace y le llaman el acto Perfecto,
cuando por fin llega el momento las vocales desaparecen,
la sensación es impar y parece durar cinco siglos,
parece que viene el alba y parece también que comienzan de nueva vez.

Él se jacta de la hombría, no hace más que respirar profundo incansablemente,
ella sabe que es única, aún siente el Paraíso y el Hades en sus entrañas
ambos saben que una nueva teoría de vida ha nacido y le llaman el acto perfecto.

CUENTA-CUANTOS